En el Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt, la formación de nuestros estudiantes trasciende las aulas, integrando la experiencia «En entrega a quienes dan» como un pilar fundamental del «Eje de servicio». Esta iniciativa, diseñada para los jóvenes de 7° básico, busca transformar la mirada de los alumnos sobre su entorno cotidiano, promoviendo valores esenciales como la empatía, el respeto y el cuidado de nuestra casa común.

El «Eje de servicio» está concebido como una progresión pedagógica. A través de este itinerario, los estudiantes comienzan reconociendo el esfuerzo invisible que permite el funcionamiento diario de nuestra comunidad educativa, para luego, gradualmente, proyectar esta vocación solidaria hacia desafíos mayores en la sociedad.

Este año, la experiencia cobró un sentido especial gracias a la participación voluntaria de los estudiantes de III medio. Muchos de ellos no pudieron realizar esta vivencia durante su etapa en 7° básico debido a las restricciones sanitarias de la pandemia, por lo que decidieron retomar este desafío. Su disposición para sumarse a esta labor demuestra que el compromiso con el servicio no tiene fecha de vencimiento y que la necesidad de reconocer el trabajo ajeno sigue siendo una prioridad en su crecimiento personal.

Durante esta jornada, los estudiantes abandonan su rol habitual para convertirse en ayudantes activos del equipo de limpieza. Al asumir labores cotidianas en oficinas, baños, patios y salas de clases, los jóvenes experimentan de primera mano la dedicación y el esfuerzo que implica mantener el colegio en condiciones óptimas. Esta experiencia rompe barreras: lo que antes era «invisible» se vuelve protagonista, y el trabajo del equipo de auxiliares pasa a ser valorado como un aporte indispensable para nuestra convivencia.

Más allá del aprendizaje técnico, el objetivo es el encuentro humano. Al trabajar hombro a hombro con quienes cuidan nuestros espacios, los estudiantes desarrollan una conciencia crítica sobre la dignidad del trabajo y la importancia del servicio desinteresado. Esta actividad no solo les enseña a limpiar un espacio físico, sino que los invita a «limpiar» prejuicios y a fortalecer su capacidad de valorar al otro.

En el San Francisco Javier, creemos que la excelencia académica debe ir acompañada de un corazón sensible. Con esta experiencia, nuestros alumnos de 7° básico dan un paso decisivo hacia la construcción de una comunidad más justa, humana y comprometida con el bienestar de todos.