En el Colegio San Francisco Javier, recibimos la visita de monseñor Fernando Ramos, quien sostuvo un encuentro con nuestros estudiantes de tercero medio que se preparan para celebrar el sacramento de la Confirmación. La instancia fue una oportunidad para compartir las reflexiones que han surgido durante su proceso de preparación, dialogar sobre su camino de fe y profundizar en el significado de asumir un compromiso personal y comunitario con la Iglesia.

Durante la conversación, monseñor Fernando Ramos compartió parte de su historia personal y sus búsquedas vocacionales, invitando a los jóvenes a reconocer la importancia de escuchar sus inquietudes y descubrir cómo pueden poner sus talentos al servicio de los demás. Asimismo, los animó a participar activamente en la vida de la Iglesia, contribuyendo a construir una comunidad solidaria, cercana y presente en el territorio. Este llamado cobra especial sentido en la formación de nuestros estudiantes, quienes están invitados a convertirse en protagonistas de la construcción del Reino de Dios, desde sus propias experiencias y como futuros jóvenes comprometidos con el servicio al país.

Al respecto, monseñor Fernando Ramos agradeció al Colegio San Francisco Javier por propiciar este espacio de encuentro, que permite fortalecer los vínculos entre la Iglesia y la comunidad local. Asimismo, destacó el valor de generar instancias de escucha y diálogo con los jóvenes, acogiendo sus preguntas, reflexiones y búsquedas como parte fundamental de su crecimiento en la fe. Este tipo de experiencias favorece una Iglesia que acompaña, escucha y camina junto a las nuevas generaciones, reconociendo en ellas una contribución esencial para su presente y futuro.

Este encuentro forma parte del proceso de preparación que viven nuestros estudiantes antes de recibir el sacramento de la Confirmación, cuya celebración se realizará este sábado 24 de octubre, a las 19:00 horas, en la capilla San Francisco Javier, junto a nuestra comunidad educativa. Este hito constituye un momento significativo para la vida espiritual y comunitaria del colegio, pues invita a nuestros jóvenes a confirmar su fe en Dios y renovar su compromiso de vivir los valores del Evangelio. Como comunidad educativa de espiritualidad ignaciana, seguimos acompañándolos en este camino, promoviendo una fe que se traduzca en acciones concretas de amor, justicia y servicio a los demás.

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